¿Alguna vez ha pensado en cómo su respiración puede afectar su vida como un todo e incluso su ganancia de los músculos soñados? ¿No? Así que hoy vamos a hablar de ello: de la respiración muy importante y de cómo afecta nuestros sentimientos, nuestras emociones, nuestro potencial de descanso y relajación y, en consecuencia, nuestra ganancia muscular con calidad superior.

Cuando nacemos, nuestra respiración es completa: comienza en el pecho, luego se llena de aire entre las costillas y finalmente llena la parte inferior del abdomen. Inhalamos y exhalamos el aire lenta y rítmicamente, de forma natural. A medida que avanza la vida y emergen las emociones, muchos de nosotros hemos acortado la respiración.

En el yoga aprendemos a respirar.

Músculo definido: el yoga se alía con la ganancia de masa magra – Foto: Archivo personal

En algunas prácticas de yoga, la respiración se entrena por separado, con ejercicios específicos de pranayama, que es lo que llamamos prácticas de respiración de yoga. En otros, se utiliza una respiración más vigorosa asociada con el movimiento. Pero ella, la práctica de la respiración, siempre está presente de alguna manera.

Para conseguir ganancias musculares y evitar lesiones durante la actividad física, tenemos que realizar los movimientos de la forma más correcta posible.

La forma en que inhalamos y exhalamos aire es muy importante. Esta combinación de acciones es tan natural que a menudo ni siquiera nos damos cuenta de lo que estamos haciendo. Pero cuando comenzamos a practicar y el cuerpo necesita más oxígeno, nos volvemos más conscientes de esa necesidad. El músculo responsable de la respiración se vuelve completo es el diafragma. En la edad adulta, en la vida cotidiana, usamos solo alrededor del 10% de nuestra capacidad respiratoria, respiración de pecho. Inhalamos, pasamos un poco de aire a los pulmones y exhalamos. Y eso parece ser suficiente. Pero no es. Al incluir el diafragma reforzado más enfáticamente, hacemos que el sistema absorba más oxígeno para ser arrojado al torrente sanguíneo y lo distribuya a los músculos de manera óptima.

Los estudios demuestran que las personas que respiran de forma incompleta o por la boca y las que son conscientes de la respiración tendrán resultados diferentes con la misma práctica física. Esto se debe a que una respiración inadecuada, además de ser menos eficiente, interfiere con la calidad del sueño. Y como es durante este período que producimos hormonas como la GH (hormona del crecimiento u hormona del crecimiento) y se lleva a cabo la síntesis de proteínas, cuando se construye el músculo, una mala oxigenación influye directamente en su potencial de ganancia de masa muscular. La glándula pituitaria produce GH en el cerebro, especialmente durante el sueño. Y es responsable de reparar y desarrollar músculo. Su deficiencia, además de afectar la construcción de los músculos, afecta a toda la parte física, inmunológica y reproductiva.

Solo es posible mantener el equilibrio en una postura como esta con mucho control respiratorio – Foto: Archivo personal

La calidad del sueño también interfiere con la producción de testosterona, otra hormona responsable de ganar masa magra, fertilidad, salud mental y salud ósea.

Cuando reeducamos nuestra respiración en la práctica del yoga, incluso cuando no nos enfocamos directamente en el acto de respirar, hace toda la diferencia. La forma adecuada de respirar hace que los músculos, durante los días y las noches, se oxigenen de forma optimizada. Y esto también ocurre durante la actividad física, donde los músculos requeridos mantendrán su máximo potencial.

* La información y opiniones emitidas en este texto son de exclusiva responsabilidad del autor, y no necesariamente corresponden al punto de vista de Globoesporte.com / EuAtleta.com.



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