¡Hola! ¿Cómo estás? ¿Y cómo está lidiando con el fluir de su vida, con los cambios de estación que se sienten desde la distancia, más adentro que afuera? Somos parte de la naturaleza y ciertamente todos estamos sujetos a las influencias de nuestra madre, la Tierra, la de todo el sistema que nos gobierna y del que formamos parte. Sufrir, por ejemplo, influencias de las fases de la Luna, que afectan a toda la naturaleza e influyen tanto en los cambios en el tiempo, como en la naturaleza y en la vida de los seres vivos. Todos estos ciclos, ya sean estaciones o la Luna, son tiempos de transformaciones energéticas en el universo, en la naturaleza y en nuestro interior. Y esta percepción puede llevarnos a un despertar de la conciencia, a una renovación.

+ Cuatro beneficios del yoga para la vida en cuarentena
+ Yoga y la nueva rutina: conoce a Samtosha, precepto de la alegría

Uno de los principios fundamentales del yoga es “vivir en el presente” – Foto: Colección personal

Nos damos cuenta, en nuestro día a día, de que hacemos muchas cosas, pero la mayoría de las veces no tenemos total atención o conciencia, porque no hay relajación mental. Así que no notamos los cambios sutiles que se están produciendo y que están produciendo enormes transformaciones internas. Aunque parezca que estamos parados y que nuestra vida se ha estancado en varios aspectos durante estos meses de pandemia, no es difícil notar que, a pesar de estar lejos de la naturaleza y de lo que solíamos llamar normal, han estado pasando muchas cosas. Estamos experimentando un cambio de ciclo enorme en la humanidad. Por eso, necesitamos estar relajados, conscientes y felices para que podamos agudizar nuestra inteligencia sutil y encontrarnos en medio de lo nuevo.

Bueno, el yoga también puede ayudarnos con eso. Después de todo, uno de sus principios fundamentales es “vivir en el presente”. Ser feliz con nuestro momento conduce a la calma y la alegría. Primero, observe sus ‘Pensamientos’ y cómo generalmente se convierten en palabras. Y tus ‘Palabras’, cristalizan en tu mente y se convierten en acciones. Las ‘acciones’, a su vez, se convierten en hábitos. Y sus ‘hábitos’ moldean su carácter. Por lo tanto, su ‘Carácter’ siempre debe ser observado, ya que se convertirá en el camino hacia su ‘Destino’.

Por eso debemos ser conscientes de lo que alimentamos en nuestra mente, para poder tener dominio sobre nuestras acciones dentro de los ciclos de nuestra vida. Cuando actuamos por impulso y sin conciencia, estamos controlados por la mente. Pero cuando dominamos la conciencia, controlamos la mente y nuestros sentidos. Y los sentidos son tan claros como las estaciones y los ciclos cambiantes de la naturaleza. Podemos entender todo mejor, razonar mejor, ver y escuchar mejor. Incluso nuestro sentido del olfato es más refinado y tenemos mayor poder de intuición. Estamos en mejores condiciones de escuchar nuestra ‘voz interior’.

Esta percepción general generada por el yoga actúa en todos los aspectos de nuestro ser. Respirar, por ejemplo, nos lleva inmediatamente al momento presente, al ‘yo soy’, al yo existo. Y a través del acto de respirar, llevamos energía vital, ‘Prana’, a todo el cuerpo. Las asanas, por otro lado, nos causan bienestar físico y mental al masajear nuestros órganos internos, lo que lleva a desestresar la mente y el cuerpo. Esta relajación que genera el yoga nos facilita encontrar la felicidad en el momento presente y la aceptación de no tener el control sobre todo.

+ Respirar yoga es un ejercicio de autoconocimiento
+ La respiración completa tiene beneficios para la salud física y emocional

Cuando estamos relajados, pero firmes, sentimos la expansión de nuestro cuerpo físico y mental – Foto: Archivo personal

Cuando estamos relajados pero firmes, sentimos la expansión de nuestro cuerpo físico y mental. Esto conduce a una mayor conciencia de nosotros mismos, por lo que logramos un mayor control sobre nuestras emociones. Este control sobre nosotros mismos significa que ya no tenemos la necesidad de controlar todos los hechos que nos rodean. Cuando aceptamos ciclos y fases de forma relajada, porque entendemos mejor nuestra esencia, generamos menos expectativas y sufrimos menos, porque tenemos una percepción más flexible del tiempo (y dominio sobre él). La práctica del yoga nos ayuda en esta transformación al permitir, a través de las dinámicas, respiraciones y posturas, enfocar nuestro mindfulness como si fuéramos espectadores de nuestro propio presente, al aquí y ahora en el cuerpo y la mente, y en todo lo que está sucediendo, con desprendimiento.

Podemos controlar nuestra mente y emociones para que nos conduzcan de manera más armoniosa durante nuestra existencia. La práctica rutinaria del yoga genera un sentimiento de pertenencia al todo, nos establece en el presente, en el existir, en el ‘Ser’. Y eso, esta satisfacción con el presente, nos lleva a un sentimiento de paz. Y alegría, aceptación.

“El yoga es el cese de las fluctuaciones en la mente”, como lo define Patanjali.

Y con una mente consciente y clara, alcanzamos una fuerza interior nunca experimentada.

* La información y opiniones emitidas en este texto son de exclusiva responsabilidad del autor, y no necesariamente corresponden al punto de vista de Globoesporte.com / EuAtleta.com.



Source link