O Superioga surgió para los medios y el público en general hace aproximadamente dos años. Y ha sido motivo de curiosidad para muchos. Pero cual es el Superioga? ¿Cuál es la base de esta nueva modalidad y cuáles son los diferenciales?

O Superioga fue concebido a partir del Hatha Yoga, que es la base de todos los métodos de yoga, y tiene como objetivo servir a todos los grupos de edad. Presenta posturas sencillas, pero con intensidad.

La prioridad es desarrollar la fuerza es el condicionamiento físico del practicante, mediante series y posturas siempre repetidas (al menos dos veces) de forma muy concentrada. Debido a que la respiración se combina con el movimiento corporal, el método mejora aún más el trabajo cardiovascular.

Adriana Camargo es profesora de Educación Física y Yoga, Superioga Master Trainer – Foto: archivo personal

Sus beneficios van desde ganar fuerza física y mental, flexibilidad y resistencia mejoradas, además de un alto gasto calórico. Cada clase de 60 minutos usa alrededor de 800 calorías. El aire acondicionado no se enciende intencionalmente durante la práctica, la temperatura más alta facilita ganar flexibilidad y entrar en un estado de meditación en movimiento.

La base de la clase son series, repeticiones de posturas (asanas) y dinámicas. En la dinamización de posturas, el trabajo respiratorio se combina con el movimiento de miembros superiores e inferiores. Y toda la fluidez de la clase va acompañada de mantras musicales.

– Llevo practicando yoga unos 3 años y hace nueve meses tuve mi primer contacto con Superioga. Lo encontré muy difícil en la primera serie, principalmente por el poco acondicionamiento de los miembros superiores. Sin embargo, la demanda de fuerza y ​​resistencia me fascinó y desafió, dice Kadja Brandão, abogado y regatista en las clases Oceano y J70.

Kadja Brandão practica yoga desde hace 3 años y hace nueve meses descubrió Superioga – Foto: archivo personal

Paulo Junqueira, el creador del método, dice que la creación de Superioga se originó en su gran preocupación por la dificultad que encuentran muchos para realizar tareas sencillas. Esta limitación, especialmente para las personas mayores, le molestaba. Esta fue la motivación para unir a personas de todas las edades en una práctica. El objetivo es fortalecer la mente y el espíritu, además del cuerpo físico para que, con el paso de los años, todos envejezcan manteniendo la autonomía y las habilidades, con salud.

Para un uso máximo de la práctica, algunas precauciones son esenciales:
-Llega temprano para poder organizar tu espacio y calmar un poco tu mente antes de que comience la práctica;
-Lo mejor es estar en ayunas, pero si vas a comer, bebe líquidos o alimentos ligeros;
-Vaya al baño antes de que empiece la clase, para no perturbar su práctica y la de otras personas.
-Utilice ropa de material fino, cómoda, que permita el movimiento, pero no demasiado holgada. La práctica requiere dinamismo y la ropa inadecuada puede comprometer el rendimiento;
– Practica el silencio durante la clase. Si necesita ayuda, levante la mano. El maestro vendrá a ti.
-Quédate en clase hasta el final. La relajación es cuando se internalizan los beneficios de la práctica. Si se cansa, descanse durante la clase sentado cómodamente o acostado en la colchoneta.
-Disfruta de ese momento solo el tuyo. Estar. El fortalecimiento que genera la práctica se verá reflejado en varios aspectos de tu vida.

* Adriana Camargo es profesora de Educación Física y Yoga, Master Trainer de Superioga, enseña en la aplicación BTFIT, imparte cursos y es ex corredora de maratones. Instagram: adrianacamargo_wellness – Foto: Eu Atleta



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