¿Sientes un dolor en la pantorrilla en medio de la carrera y te das cuenta de que ya no puedes correr (y a veces ni siquiera caminar)? ¿Que hacer?

Deja de entrenar. Y si estás en una carrera, evalúa con mucho cuidado si vale la pena empujar el listón y seguir corriendo; a veces, una lesión que mejoraría en tres días puede costarle tres semanas. Eres una persona normal, que trabaja, duerme poco, se estresa y se acumula. Puede ser que, de momento, el mejor remedio sea un poco de descanso y una posterior reevaluación de entrenamientos y metas. Es comprensible que esta pausa forzada sea frustrante. Controle el dolor durante dos o tres días e intente relajarse. Si sientes que estás mejorando, estás en el camino correcto y probablemente volverás a entrenar pronto. Pero si siente que el dolor no ha mejorado o empeorado, puede ser el momento de buscar la ayuda de un fisioterapeuta o un médico relacionado con el deporte y, si es posible, ser un corredor también.

¿Tengo que dejar de entrenar por completo? Sí. Si te duele, no corras. Si no puede correr porque tiene dolor, pero puede pedalear, hacer ejercicio o nadar (o alguna otra actividad), es probable que pueda continuar practicando estas actividades de manera moderada. La buena noticia es que la mayoría de las lesiones por correr no son graves y rara vez alguien necesita un tratamiento inusual. Además, en cierto modo, las lesiones son parte del proceso de aprendizaje y posiblemente volverás a entrenar como un corredor más cuidadoso.



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