¿Alguna vez se ha sentido enfermo, con náuseas o incluso vomitado después de hacer ejercicio? Si es así, sepa que la señal de advertencia se ha encendido y probablemente haya tenido una sobredosis de ejercicio. Está claro que el ejercicio es fundamental para la salud y la calidad de vida. En busca de una vida saludable, los brasileños han adquirido cada vez más el hábito de hacer ejercicio. Entre 2006 y 2017, el número de corredores en Brasil creció casi un 200%, mientras que la demanda de modalidades de lucha aumentó en un 109%, según una encuesta del Ministerio de Salud. También según la organización, caminar es la actividad física más popular en el país, practicada por el 33,6% de la población. Pero aunque estos datos apuntan a una mejora en el estilo de vida de los brasileños, se debe tener cuidado de no excederse en el entrenamiento. Esto se debe a que el exceso de ejercicio físico, además de provocar dolores musculares, puede ir acompañado de otros efectos secundarios, como lesiones e incluso náuseas y vómitos. Según Páblius Staduto Braga, médico deportivo del Centro de Medicina Especializada del Hospital Nove de Julho, no es raro que, después de una actividad física muy intensa, el deportista se sienta mal e incluso vomite.

+ El efecto del ejercicio en el tracto gastrointestinal.

No se recomienda el ejercicio excesivo y puede desencadenar síntomas como náuseas y vómitos – Foto: Getty Images

– No es normal, pero no es raro que las personas sientan náuseas después de actividades intensas. Esto puede suceder gracias a la disminución abrupta de la circulación al sistema gastrointestinal, ya que los músculos, el corazón, los pulmones y el cerebro necesitan una mayor circulación sanguínea durante el ejercicio – explica Braga.

Si estos síntomas aparecen durante una práctica deportiva, el especialista recomienda una interrupción inmediata del entrenamiento, ya que los excesos no son indicativos de un buen rendimiento.

– En ese caso, podemos decir que hay un exceso poco saludable en el entrenamiento. Por lo tanto, uno debe detenerse y reducir la velocidad más tarde, principalmente porque la exageración no es un indicador de la eficiencia del entrenamiento, dice. – La formación será mala si no hay planificación. Disminuir el tiempo de descanso entre entrenamientos y cambiar la comida sin orientación son factores que también implican estos síntomas.

En el caso de deportes más intensos, como es el caso del muay thai, es común que las personas tengan más sed y, con ello, terminen exagerando en la hidratación. Según explica Páblius, este escenario también puede contribuir a la aparición de náuseas y vómitos.

– La hiperhidratación aumenta el volumen del estómago y puede provocar náuseas. Se recomienda para aumentar la hidratación. antes del entrenamiento, sin distender el abdomen. Durante el entrenamiento, lo ideal es beber pequeñas cantidades de agua, para no causar molestias – recomienda.

Por otro lado, la nutricionista Débora Palos revela que la deshidratación, así como la hiperhidratación, pueden identificarse como una posible causa de cinetosis durante el ejercicio.

– La deshidratación puede ser una de las causas de las náuseas, así como la exageración en la intensidad del ejercicio físico, en el que hay una reducción del flujo sanguíneo en el estómago – apunta.

¿Exagerar tu entrenamiento puede afectar tu inmunidad?

Además de causar efectos secundarios momentáneos, el ejercicio excesivo puede provocar una disminución de la inmunidad, según el doctor Páblius Staduto Braga. El especialista dice que, en tiempos de coronavirus, es necesario prestar atención a las exageraciones.

– El ejercicio excesivo puede provocar una disminución de los beneficios, porque, además de obstaculizar el rendimiento, puede conllevar riesgos de infecciones, por ejemplo. En momentos de absoluto cuidado con la inmunidad, se debe evitar la exageración, incluso si el atleta entrena regularmente, recomienda.

  1. Ejercicio excesivo, que reduce el flujo sanguíneo al desviarlo hacia los músculos, el corazón, los pulmones y el cerebro;
  2. Deshidración;
  3. Agua excesiva durante el entrenamiento;
  4. Alimentos no digeribles.
  1. Cuente con la orientación profesional en la formación;
  2. Escuche a su cuerpo y no exceda sus propios límites;
  3. Respete el período de descanso entre sesiones de entrenamiento;
  4. Mantente hidratado, pero sin exagerar en el agua durante la actividad física;
  5. Presta atención a tu dieta en general y a lo que comes antes de entrenar en particular. Vea los consejos a continuación.

¿Qué alimentos deben evitarse en el pre-entrenamiento para prevenir el mareo por movimiento?

Vea qué tipos de alimentos deben evitarse en el pre-entrenamiento – Foto: Getty Images

Basándose en las directrices de la nutricionista Débora Palos, el deportista de la UE enumeró los alimentos que no debe consumirse antes del entrenamiento. ¡Vea abajo!

  1. Alimentos dulces y azucarados, ya que pueden desencadenar picos de insulina y causar náuseas;
  2. Alimentos de difícil digestión, como carnes rojas, leche y productos lácteos;
  3. Alimentos que contienen pectina, como los plátanos, que pueden provocar una digestión más lenta;
  4. Alimentos fritos en general, ya que el organismo tiene dificultades para digerirlos y absorberlos.

¿Excedí el entrenamiento o las náuseas fueron causadas por comer?

Según Páblius, es sencillo saber si las náuseas fueron provocadas por un entrenamiento exagerado o por el consumo de alimentos no digeribles. Si el atleta ha seguido las recomendaciones previas al entrenamiento, es probable que la incomodidad sea el resultado de una actividad física excesiva.

– En primer lugar, debe asegurarse de que la nutrición previa al entrenamiento sea adecuada; la orientación dietética es esencial. No se debe comer e ir a entrenar inmediatamente, a menos que la comida sea fácil de digerir, como los suplementos de carbohidratos, por ejemplo. En cuanto a la exageración, basta con observar si el entrenamiento va más allá de lo recomendado – guía.



Source link