Es interesante comprender que no es lo mismo poder correr un maratón que ser un buen corredor. Y si uno de los objetivos es mantener la calidad y el rendimiento de la carrera, no se deben descuidar las carreras más cortas.

Los eventos de 5 km y 10 km, por ejemplo, ayudan a crear un sentido del ritmo, porque exigen eficiencia mecánica, inteligencia y táctica. También pueden ser un factor de motivación importante, haciendo feliz al corredor con los resultados obtenidos. Esto puede impulsar el entrenamiento y el tan esperado maratón.

Otro aspecto interesante y a favor de las pruebas de 5 km y 10 km es la memoria que crea el cuerpo. Si el corredor no corre los 42 km durante un tiempo, pero sigue compitiendo en carreras cortas, cuando quiere volver a las maratones el proceso puede ser mucho más sencillo. Posiblemente tendrá más respiración, más ritmo y podrá alcanzar velocidades más altas.

Y si su objetivo es correr por pura diversión, las carreras cortas pueden ser estimulantes, ayudar a mantener el peso y trabajar a gran velocidad. Además de ser una gran estrategia para mantener la regularidad y motivación en la actividad, se realizan casi todos los fines de semana en las principales ciudades del país.

* La información y opiniones emitidas en este texto son de exclusiva responsabilidad del autor, y no necesariamente corresponden al punto de vista de Globoesporte.com / EuAtleta.com.



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