La reeducación funcional, en definitiva, es una línea de investigación y tratamiento de la fisioterapia que evalúa y trata el movimiento. En otros textos para el Yo atletaMostré que a veces es necesario tratar el movimiento de una persona y expliqué cómo se hace. ¿Pero solo si es posible reeducar el movimiento cuando tienes una lesión? ¡La verdad no! Se puede reeducar el movimiento buscando mejorar el desempeño.

Cualquiera que haya leído el texto pasado vio que es necesario intervenir en tres aspectos de nuestro cuerpo mientras hacemos la tarea: alineación, estabilidad y secuencia de movimiento. Cuando dejamos muy claros estos tres puntos, la persona podrá cumplir con esa función de forma no dañina. Pero, ¿obstaculizará esto el rendimiento?

Pongamos un ejemplo: imaginemos que una persona lleva años jugando al tenis, siempre ha jugado bien y nunca ha tenido ninguna lesión. De repente, comenzó a sentir un dolor en la parte delantera de su hombro al dibujar y atacar con fuerza. Primero: ¿por qué sucedió esto? Se pueden presentar varios factores, como un aumento muy brusco del volumen de entrenamiento, una disminución de las fuerzas específicas, alguna alteración innata. Pero si nada de eso sucedió, ¿por qué empezó a doler? Lo más probable es que se deba a que el individuo siempre tuvo mecanismos que provocaban algún tipo de estrés en sus tejidos, pero el cuerpo siempre fue capaz de recuperar ese tejido, incluso antes de que lo sintiera; sólo una microlesión sobre otra microlesión, el cuerpo se queda sin tiempo para recuperarse, puede llegar un momento en que la suma de las microlesiones supere la velocidad de recuperación y haya dolor. En este momento, comenzamos a mejorar la biomecánica.

Al mejorar la biomecánica, dejará de doler; pero si la persona ha tenido ese tipo de mecánica durante años y un fisioterapeuta trabaja en ella, ¿no hará que el deportista disminuya su rendimiento? La respuesta al comienzo de la nueva mecánica es sí. ¿Pero entonces no es válido tocar la mecánica de la persona? Y la respuesta es: ¡por supuesto que es válido!

Cuando intervenimos en la mecánica del movimiento de un individuo, queda claro que el cuerpo es extraño al principio, es difícil para nuestro cerebro entender y aceptar esa nueva forma de realizar una tarea y, en ese momento, el rendimiento cae. Por eso no se recomienda modificar la biomecánica en vísperas de pruebas o juegos importantes. Sin embargo, tras esta extrañeza, el cuerpo acepta muy bien esa nueva mecánica, porque si se corrigió correctamente, esa tarea se está realizando de forma más estable, más alineada y con una secuencia de movimientos que no sobrecarga ninguna estructura. Esto implica una mayor dirección y enfoque del movimiento y un menor gasto energético para el deportista.

Entonces, ¿cómo podría un nuevo movimiento con una mejor focalización y un menor gasto de energía no tener ninguna posibilidad de mejorar el desempeño? Pues bien, esta nueva mecánica tiene total posibilidad de mejorar el rendimiento. Por este motivo, la reeducación funcional también está indicada para mejorar el rendimiento.

Solo una advertencia: la reeducación funcional no interfiere con la técnica, interfiere con la mecánica del movimiento; si la técnica es incorrecta, quien la corregirá será un profesional de Educación Física, no un fisioterapeuta.

* La información y opiniones emitidas en este texto son de exclusiva responsabilidad del autor, y no necesariamente corresponden al punto de vista de Globoesporte.com / EuAtleta.com.



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