La práctica del yoga comienza en los pies. Sí, es eso mismo. Y nuestra columna de hoy trata sobre ellos, los pies más importantes y casi siempre olvidados o infravalorados.

Los pies son nuestra principal base de equilibrio en la vida y en la mayoría de las posturas de yoga. Cada uno tiene más de 70.000 terminaciones nerviosas (relacionadas con todo nuestro cuerpo físico y emocional), además de 26 huesos, 20 músculos, 27 articulaciones y 114 ligamentos. Solo por estos números ya podemos ver su importancia para nuestro organismo, ¿verdad?

Adriana Camargo demuestra ejercicio que solo es posible gracias al apoyo y fijación de los pies

Adriana Camargo demuestra ejercicio que solo es posible gracias al apoyo y fijación de los pies

Cuando hacemos una postura (asana) en yoga iniciamos un trabajo de equilibrio psicofísico que es mucho mayor que la propia posición. La alineación crea un espacio interno entre todos los órganos digestivos y respiratorios, promoviendo una limpieza del sistema. Esto genera una mayor estabilidad de la columna y todas las articulaciones. Y todo este trabajo empieza con los pies, nuestra base fundamental.

En varias posiciones de equilibrio en yoga, en las que trabajamos la respiración y el estiramiento, se requieren pies. En la práctica, mantenerse en equilibrio sobre un pie o sobre ambos significa mantenerse física y psicológicamente estable en una isometría o transición, realizando movimientos con agilidad y seguridad. En ese momento, percibimos claramente cómo las terminaciones nerviosas de los pies están interconectadas con toda la estructura corporal.

También es interesante notar que a través de ellos, los pies, y las posturas en las que más se utilizan, tratamos diversos trastornos de salud. Sus terminaciones nerviosas, llamadas “zonas reflejas”, estimulan todo el flujo de energía del cuerpo. Los nervios espinal y craneal, por ejemplo, tienen sus terminaciones nerviosas en los pies. Y todas las terminaciones nerviosas, cuando se estimulan, ayudan en el tratamiento y la prevención de muchos problemas de salud física y mental.

Mantenerse en equilibrio sobre un pie o ambos significa mantenerse física y psicológicamente estable en una isometría o transición – Foto: Reproducción / Instagram adrianacamargo_yoga

Por lo tanto, es muy común que las personas con insomnio, fibromialgia, estrés, ansiedad, depresión, síndrome de pánico, enfermedades autoinmunes y trastornos metabólicos tengan una gran mejoría después de comenzar una práctica regular de yoga.

Entonces, al fortalecer nuestros pies en el yoga, estamos trabajando no solo en nuestra base para aumentar nuestra fuerza y ​​nuestro equilibrio físico y energético, sino también permitiendo que nuestra psicología fluya de manera más apropiada, haciendo que nuestra estructura de soporte emocional, muscular y físico sea más adecuada. fuerte también.

Al fortalecer nuestros pies en el yoga, trabajamos nuestra estructura de soporte emocional, muscular y físico – Foto: Reproducción / Instagram adrianacamargo_yoga

* La información y opiniones emitidas en este texto son de exclusiva responsabilidad del autor, y no necesariamente corresponden al punto de vista de Globoesporte.com / EuAtleta.com.



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