Está más que probado que la actividad física es el único agente preventivo de enfermedades. Practicar ejercicios físicos de forma regular y mantener una dieta sana y equilibrada te mantiene alejado del mal que más afecta al ser humano y que puede traer riesgos para la salud, la inactividad física.

Lo que todavía se está discutiendo es si incluso el individuo diagnosticado con alguna enfermedad puede realizar actividades físicas, salvo enfermedades en fase aguda o bajo intervención médica. Esto se debe a que todavía hay muchas preguntas debido a viejos conceptos que persisten en la actualidad.

+ ¿Quién puede hacer Crossfit? ¡Todas!

La academia es un lugar para todos – Foto: Getty Images

En el pasado, los médicos prohibían, por ejemplo, las actividades físicas para pacientes hipertensos o cardíacos. Dijeron que los niños o las mujeres embarazadas no podían hacer entrenamiento con pesas, o que aquellos con dolor de rodilla no podían hacer sentadillas. Estos conceptos hace tiempo que se derrumbaron, solo tienes que abrir tu mente y dejar de pensar que hacer entrenamiento con pesas es algo para aquellos que quieren ser “curados”.

El entrenamiento contrarresistente, también conocido como entrenamiento con pesas, tiene la función de preparar los músculos para soportar cualquier actividad del día a día, recuperando al individuo de las lesiones, evitando la pérdida de masa muscular (que es común en mujeres y con la edad avanzada). ), mejora el funcionamiento del sistema circulatorio, el sistema nervioso en la activación del movimiento, acelera el metabolismo haciéndote más dispuesto, mejora el sistema inmunológico y respiratorio sin mencionar que hoy ya sabemos que la rutina de ejercicios sirve tanto para la prevención como para tratamiento, ya sea la enfermedad del cuerpo físico, los órganos o la mente.

+ El ejercicio es un arma poderosa para mantener un buen nivel de triglicéridos

Para cada tipo de enfermedad – mala circulación, hipertensión, diabetes, depresión, hipotiroidismo, síndrome de Down, síndrome de pánico, esclerosis, osteoporosis, enfermedades del aparato locomotor, entre otras – existe una indicación de entrenamiento específica. Así como la medicación que sea adecuada para tratar los síntomas de cada uno. Para cada individuo, entrenamiento.

Según el diagnóstico del médico, sus características, limitaciones, quejas o dolores, el profesional de educación física puede valorar qué prioridades se van a abordar en la formación, intentando siempre conciliar lo que necesitas con tus expectativas.

Para cada persona, existe un tipo de formación que debe ser guiada por un profesor – Foto: Getty Images

El ejercicio regular debe ser un hábito, al igual que comer, dormir y cepillarse los dientes. Lo bueno de todo esto es que hay tanta variedad, un abanico inmenso de opciones, que la persona que no se ha rendido a ninguna actividad hasta el día de hoy, sólo puede estar realmente deseando enfermarse.



Source link