La arena blanda requiere más esfuerzo muscular para moverse, y esto puede usarse como una forma de agregar carga al ejercicio físico. Entrenar en este tipo de terrenos, cuando es posible, es un estímulo interesante y una forma de variar el entrenamiento. En verano, para los que viven en la costa, vale la pena darse un chapuzón en el mar después de los ejercicios, para refrescarse y empezar bien el día. Pero aquellos que no viven cerca de la playa pueden buscar canchas de arena para entrenar. Aquí hay algunas sugerencias simples:

Haciendo una sentadilla ligera, echando las caderas hacia atrás, camina hacia un lado. Este ejercicio trabaja los glúteos. Sugerencia de repetición: cinco pasos a cada lado, cinco veces.

Correr en el mismo lugar ayuda a entrenar el poder de los movimientos – Foto: Istock

Corre en su lugar con pasos cortos y rápidos. Trabaja todos los músculos impulsivos y ayuda a entrenar la potencia de los movimientos. Sugerencia: tres series de 20 movimientos.

La sentadilla en la arena después del salto – Foto: Istock

Saltar seguido de sentadilla

Da un pequeño salto y al aterrizar, inmediatamente después, haz una sentadilla echando las caderas hacia atrás. Entrena estabilidad y trabaja cuádriceps, pantorrillas y glúteos. Sugerencia: tres series de diez repeticiones.

* La información y opiniones emitidas en este texto son de exclusiva responsabilidad del autor, y no necesariamente corresponden al punto de vista de Globoesporte.com / EuAtleta.com.



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