Evolucionar es algo muy deseado. Y se equivoca quien piense que correr sin parar es el mejor camino para esta evolución. Entrenar sin un día de descanso no significa correr mejor, además de aumentar considerablemente el riesgo de lesiones.

Cada vez que entrenamos, nuestros músculos sufren microlesiones. Se recuperan en los días posteriores al entrenamiento y, al final de este proceso, el músculo está más fuerte y más preparado para la actividad física. Este proceso es completamente normal y beneficioso, pero para que suceda correctamente es fundamental un período de descanso.

Uno de los principales factores de lesión en los corredores es el volumen de entrenamiento. A pesar de que los músculos son muy fuertes y el paso con una buena postura, la lesión ocurre cuando el corredor supera los límites del cuerpo. No descansar es una forma casi segura de que eso suceda. Incluso si hay aliento y voluntad, algo que generalmente nunca falta, es importante saber que el cuerpo llega a un punto crítico sin días en los que pueda quedarse quieto y recuperarse.

El número de días de descanso en una hoja de cálculo depende del corredor, sus objetivos y posibilidades y lo establece un entrenador. En la literatura científica, se recomienda al menos un día a la semana cuando el cuerpo puede recuperarse.

Descansar es una forma de entrenamiento. Permitir que los músculos se fortalezcan y evolucionen en la carrera. No subestimes estos momentos de tu entrenamiento. A menudo son más importantes de lo que piensas.

* La información y opiniones emitidas en este texto son de exclusiva responsabilidad del autor, y no necesariamente corresponden al punto de vista de Globoesporte.com / EuAtleta.com.

Fisioterapeuta formado y master en biomecánica del running en la USP. Realizó una investigación en biomecánica de la columna en la Universidad de Waterloo, Canadá. Trabaja con fisioterapia y evaluación biomecánica en São Paulo y Jundiaí. www.raquelcastanharo.com.br (Foto: Eu Atleta)



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