Esta pregunta se puede responder por partes. La respuesta más objetiva es: pon el entrenamiento de velocidad en tu semana (descansos y entrenamiento de ritmo alterno, los famosos “fartleks”, por ejemplo). Pero estos entrenamientos deben estar en contexto. Para que las cosas funcionen, es necesario darle este estímulo al cuerpo y saber el momento para volver a usarlo. No es suficiente hacer un entrenamiento de velocidad, y este es un error común, especialmente entre los principiantes y los altamente motivados sin guía. Simplemente hacer entrenamientos rápidos puede sabotear tu mejora. Puede parecer una paradoja, pero para correr rápido primero necesitas saber cómo hacerlo despacio.

El educador físico da consejos sobre cómo correr más rápido – Foto: iStock Getty Images

Si entrena tres o cuatro veces a la semana (quizás esa sea la carga de entrenamiento para la mayoría), intente poner uno o dos entrenamientos de velocidad en su semana. Es importante tener una percepción de cómo va la recuperación. Si es posible, evite hacer entrenamientos duros en una semana cuando el trabajo consume mucha energía. Desarrollar la velocidad requiere más atención con la comida y el descanso.

Acelerar en la carrera requiere algo de tiempo de entrenamiento y varía de un organismo a otro. Si el objetivo final es ser más rápido en las pruebas y mejorar tus tiempos, además de practicar estos entrenamientos específicos, tienes que practicar haciendo las pruebas. Aprenda qué es mejor para el desayuno, cuánto tiempo de calentamiento le conviene y, créame, comete errores. A partir de sus errores, comienza a tener la capacidad de tomar mejores decisiones.

* La información y opiniones emitidas en este texto son de exclusiva responsabilidad del autor, y no necesariamente corresponden al punto de vista de ge / EuAtleta.com.



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