Una evolución lenta y paulatina es decisiva para evitar lesiones que te pueden empapar un rato, acabando con tu motivación inicial. Por eso es importante establecer una rutina de entrenamiento regular al principio. No tienes que caminar ni debes caminar todos los días: una buena estrategia es entrenar día por medio. Pero puedes practicar otras actividades los días de descanso de la caminata, como bailar, pesas, yoga o natación, por ejemplo. Solo tenga cuidado de no hacer demasiado. Las actividades complementarias son una gran opción para potenciar el gasto calórico y dar un impulso a la pérdida de peso, siempre y cuando también tengas tiempo para descansar y recuperarte.

Al principio, no se preocupe por lo lejos que llegará en el entrenamiento. Una buena sugerencia es entrenar con enfoque en el tiempo. Lo más importante en este comienzo es sentir que estás adquiriendo más acondicionamiento y energía para tus tareas diarias. Tenga cuidado, no comience haciendo caminatas de 1 hora, esto es mucho para principiantes (especialmente si tiene sobrepeso). Algo entre 15 minutos y media hora suele funcionar bien en esta primera fase. Recuerde, este es solo el primer paso.



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